Quiero compartir con ustedes mi ejercicio de gratitud de hoy día:
Estoy muy agradecida de que mi madre me obligó a participar en algún tipo de deporte físico por lo menos 3 veces a la semana desde el tiempo de la escuela primaria hasta que terminé la escuela secundaria. Me acostumbre a la disciplina física y mental que es necesaria para mantener la salud. También estoy agradecida que ella me hizo tomar clases de gramática y literatura español en vez de las clases de francés que yo quise tomar. Esto sigue siendo una batalla por la falta de práctica que le doy. ¡Ni les menciono lo importante que ha sido las clases de mecanografía!
También, estoy agradecida por al fin haber aprendido a respirar. Ese pequeño detalle ha mejorado mi práctica de correr, la natación, y también la habilidad de tener orgasmos. Es increíble cómo puede ayudar el control de la respiración.
Estoy agradecida de que aprendí a darme placer a los 11 o 12 años de edad. Descubrí como mi cuerpo disfrutaba y respondía. Me di cuenta que podría llegar al orgasmo de varias maneras diferentes, y también podría darme orgasmos múltiples. Todo esto ocurrió mucho antes de que yo tuviera un novio, y me hizo entender que yo tenía control de mi placer sexual. Eso ha sido un detalle sumamente importante para tener felicidad en mi vida sexual hoy en día.
Y, por fin, estoy agradecida de que me especialicé en la terapia sexual – no sólo porque me encanta enseñar y ayudar a las personas mejorar su salud y aumentar su felicidad, sino porque también aprendí que la vida sexual de uno sigue evolucionando todos los días de su vida. Por todas estas cosas y más, estoy muy agradecida.

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Dom, Nov 29, 2009